Ayúdame a mantener el secreto, a preservar este lugar de leyenda en el anonimato. Que no vengan las hordas de turistas que asolan Machupicchu por ser Maravilla del Mundo. Yo no necesito títulos para estremecerme. Yo no quiero esa fama, sólo la compleja sencilllez de la belleza. Ya lo dije anteriormente: "Uyuni es un cuento, una historia de ficción para los sentidos que se descontrolan ante la irreverencia del lugar". Quema, escuece, envenena, te roba el oxigeno y te muerde la noche fría. Es una amenaza al ser humano, salvaje e implacable. Son más de 4000 metros de altitud por tres días y noches a -8ºC en albergues sin calefacción; pero también es la nada y el todo: un torbellino de paisajes diáfanos, vacíos de ruido e infinitos, que pueden transportarte a Chile en línea férrea o hasta Marte. Cielo y tierra se tocan en este paraíso, donde las nubes se funden en blanco con el horizonte de sal, y los flamencos y sus lagunas pintan de arcoiris el lienzo que es la tierra.

El segundo día pareciera que está todo visto, pero es el turno de volcanes y lagunas, y vías de tren que te llevan a Chile si tienes suerte. Lo mejor, los flamencos rosados que las habitan, elegantes figuras impasibles al frío, y los colores verdes, azules, blancos y rojos que desprenden sus aguas debido a los minerales que las forman. Para comer, aislados de los demás turistas, haciendo del maletero del jeep nuestra mesa, nos sentamos en las rocas de una pared de piedra a jugar con los "rabbits" salvajes que nos presentó nuestro guía, hambrientos de todas nuestras sobras. También vimos el árbol de piedra, y recorrimos los paisajes marcianos. El sol se puso sobre la Laguna Colorada, a 4.200 metros de altitud, donde hicimos nuestra última noche en un hostalito con pared de ladrillo y frío cual palacio de hielo.
El tercer día sonó la alarma a las 4:30. Nos esperaba el ascenso a los geíseres al amanecer, y después, aunque no lo creaís desnudarse a unos 5º C, ponerse el traje de baño y correr a zambullirse en las aguas termales, a unos 35º C de temperatura. Aquí es donde te olvidas de lo mal que lo pasaste por la noche y se te cura el frío agarrado al pecho y a la piel. Al trasluz del vaho que desprenden el agua y los cuerpos, el día va subiendo y te dejas flotar perdiendo la vista en el paisaje difuso, ahogando el cerebro con la paz del lugar. Es cruel cuando el guía te dice que hay que salir y regresar a la realidad. Aunque aún quedan cientos de kilómetros y un par de paradas para comprar cerveza de quinua y de coca, para admirar el cañón del inca y fotografiar a varias llamas y alpacas, antes de regresar a Uyuni en la tarde, listos para la siguiente aventura.
Pero esto no es más que una breve descripción de lo que podéis encontrar; al fin y al cabo, cada uno se construye su viaje, y nunca hay dos iguales. Uyuni se desvela diferente para cada par de ojos que se atreven a mirarlo: para mí es todo fantasía, es el sabor del bolo de coca en el carrillo, mis 27 cumpleaños, un picnic sobre el mar de sal, dos pares de pantalones, chapurrear alemán con mis nuevos amigos, jugar con dinosaurios y la perspectiva, Rubén y María, encontrarte con tus pensamientos en el reflejo de la ventana del jeep, dolor de rodillas, flamencos rosados, la vía láctea en un parpadeo, el peso de cinco mantas y la atmósfera sobre mi pecho al dormir, noches de insomnio, Marte infinito, aroma de azufre, labios agrietados, las vías del tren y el corazón desbocado por seguir los raíles pasito a pasito, empequeñeciendo hasta perderme en la distancia absoluta, tragada por el paisaje que se expande y no existe, por este lugar de sueños y bruma, imposible, intangible, irreal hasta el absurdo. No vengas a Uyuni. Hace frío. No existe. Es sólo mío.
TIPS DE VIAJE
- El bus de Sucre a Uyuni sale a las 21:00 y llega a las 3:00 am. Normalmente te dejan quedarte dentro del autobús hasta las 6 am que amanece. Pero el frío es demasiado y descansar un poco viene bien antes de empezar el tour, así que nosotros reservamos en el Hostal Reina del Salar, con duchas de agua caliente y un buen desayuno.
- Por nuestra experiencia mejor comprar el tpur una vez llegas a Uyuni. Muchas de las compañías están esperando cerrar grupo y hacen descuento. A nosotros en todas nos pedían 800bs y lo conseguimos al final por 650bs.
- Antes de empezar el tour es conveniente pasearse por el mercado y comprar agua, snacks y papel higiénico para el viaje.
- En el precio no va incluido 30bs por entrar en el salar y 150bs por entrar en la Reserva (precio para turistas, nacionales pagan mucho menos).
- En el primer hostal donde dormimos había ducha de agua cliente (cuesta 10bs y no es una gran instalación). Recomiendo ducharse nada más llegar, antes de que empiece a apretar el frío. Supuestamente no había agua caliente la segunda noche, aunque cuando llegamos al hostal nos dijeron que la acababan de poner, pero aún así el frío era demasiado así que no la usamos.
- Regresamos a Uyuni para las 17:30. De ahí a las 18:30 agarramos un bus rumbo a Potosí, aunque me hubiera gustado quedarme un poco de tiempo en el pueblo de Uyuni, con todos los turistas que regresan de sus viajes y se paran a tomar una cerveza y picar algo antes de seguir el camino. Si tienes tiempo, disfruta de este momento al sol mientras cae la tarde.
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